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Hadeland: un paraíso artístico cerca de Oslo

Disfruta de la creatividad de la región de Hadeland, a las afueras de Oslo. Descubre arte de talla internacional en el museo Kistefos y su icónica galería The Twist, contempla obras maestras de Yayoi Kusama y sumérgete en siglos de tradición artesanal en Hadeland Glassverk.

No es de extrañar que a Hadeland, con sus serpenteantes colinas, sus lagos cristalinos y su deliciosa comida local, se la conozca como «la Toscana de Escandinavia». Con el paso de los años, la región se ha convertido en un destino importante para los amantes del arte, con obras y artistas que uno esperaría encontrar en las grandes capitales del mundo: Yayoi Kusama, Tony Cragg, Marc Quinn, Fernando Botero o Bjarne Melgaard, por mencionar solo algunos.

En el corazón de este paraíso creativo se encuentra el museo Kistefos, hogar de The Twist, una joya arquitectónica que es tres cosas a la vez: un puente, una galería de arte y una escultura. Esta estructura de 60 metros la diseñó el innovador estudio danés BIG (Bjarke Ingels Group) y se extiende con elegancia sobre el río Randselva; un símbolo de unión entre naturaleza, arte y arquitectura en una experiencia fluida y envolvente. La impresionante construcción se convirtió en un fenómeno internacional y The New York Times la declaró un lugar de visita obligada.

En el interior de The Twist, se exhiben exposiciones de arte contemporáneo y sus grandes ventanales permiten disfrutar de las vistas a la naturaleza y al río que fluye bajo la estructura. Fuera del edificio, uno de los parques de esculturas más impresionantes de Europa invita a los visitantes a recorrer más de cincuenta obras integradas en el paisaje, en un diálogo constante entre arte y naturaleza.

Kistefos también cuenta la fascinante historia del patrimonio industrial de la zona: conserva la antigua fábrica de celulosa que antaño operaba en el mismo lugar. El museo crea un puente entre el pasado y el presente, donde resuenan los ecos de los inicios de la industria noruega junto al latido vivo del arte contemporáneo más innovador.

El impresionante parque de esculturas al aire libre del museo Kistefos expuso su primera obra en 1948. En 2019, se inauguró Shine of Life (El brillo de la vida), de Yayoi Kusama, una de las artistas de vanguardia más célebres del mundo, conocida por sus característicos lunares. Su escultura, creada específicamente para el lugar, parece surgir del agua y es la obra más grande de Kusama en los países nórdicos. Está inspirada en el ritmo eterno de la naturaleza y en el pasado industrial de Kistefos.

El parque captó la atención del resto del mundo con Path of Silence (El camino del silencio),del artista danés Jeppe Hein. Esta obra acuática de grandes dimensiones, compuesta por espejos y fuentes, invita tanto a niños curiosos como a adultos a adentrarse y explorar. Este es solo un ejemplo de por qué este lugar es ideal para toda la familia.

Superconsejo: el parque de esculturas está abierto todo el año, incluso fuera del horario habitual del museo.

El universo del vidrio soplado

A tan solo 3,5 kilómetros del museo Kistefos se encuentra Hadeland Glassverk, la fábrica de vidrio aún en funcionamiento más antigua de Noruega, que desde 1762 ha sido un espacio fundamental para la industria, el arte y la cultura. En ocasiones, hasta 13 hábiles artesanos colaboran en la creación de una sola pieza de vidrio.

Los entusiastas sopladores de vidrio de Hadeland Glassverk te permiten crear tu propio vidrio y te invitan a asistir a un espectáculo que ofrecen regularmente. A lo largo del año, el establecimiento acoge exposiciones de arte, representaciones teatrales, conciertos, talleres y actividades para toda la familia, además de ofrecer oportunidades para comprar y descubrir el diseño noruego más singular.

Arte culinario

Los aficionados al arte que también disfruten de la buena comida no pueden perderse el cercano restaurante y hotel Thorbjørnrud, a un breve paseo de Hadeland Glassverk. El hotel utiliza frutas, bayas, verduras y flores de su propio huerto, y colabora estrechamente con granjas locales para abastecerse de carne, lácteos y productos de temporada frescos. No es necesario ser huésped del hotel para disfrutar de una comida deliciosa en él.

También puedes disfrutar de un té por la tarde en Thorbjørnrud, donde la elegante tradición británica se combina con ingredientes de temporada y de origen local de Hadeland. Al caer la noche, el hotel ofrece también alojamiento al aire libre para a quienes les guste el glamping.

También vale la pena conocer la cara este del fiordo Randsfjorden, donde puedes disfrutar de un brunch artístico local en Lokstallen, en Røykenvik, justo al lado de la instalación The Gran Boathouse de Rachel Whiteread. En Søsterkirkene sentirás el silencio y la serenidad que transmiten las dos iglesias del siglo XII construidas una al lado de la otra. También te recomendamos visitar el museo regional de Hadeland en Granavollen o a los artistas y artesanos del centro de arte Glasslåven.

En la mayor instalación astronómica del norte de Europa viajarás el espacio exterior. El observatorio solar Solobservatoriet, cerca del pequeño pueblo de Harestua, ofrece visitas guiadas y actividades divertidas.

«Hadeland se encuentra a apenas una hora de la capital e incluso a menos distancia del aeropuerto de Oslo», afirma Mette Stenersen, antigua trabajadora de Visit Innlandet.

Stenersen añade que el arte está muy arraigado en la región: «Muchos artistas han encontrado inspiración aquí en el pasado, y hoy son muchos más los que están descubriendo la región. Las pruebas cuelgan de las paredes de muchos hoteles de titularidad privada en Hadeland. No todos los artistas podían pagar por su estancia y a algunos se les permitió pagar la factura con sus cuadros».

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