Te damos la bienvenida al país donde hay un lugar para todo el mundo, sin importar quién quieras ser o a quién decidas amar. Así vivieron Kadir, Anna y Klára la experiencia de conocer la capital noruega y el Orgullo de Oslo, la mayor celebración del amor, la libertad y la diversidad de toda Noruega.
El Orgullo de Oslo
Siente el OsLove
Sí, podéis cogeros de la mano. Y sí, puedes besar a tu pareja.
En Noruega, está permitido amar a quien sea cualquier día del año. Aunque en junio…
... ¡celebramos aún más el amor queer y la diversidad! Únete a nosotros en el Orgullo de Oslo, el festival LGTBIQ+ más grande de Noruega.
Una muestra de amor por Oslo
En los últimos años, la capital de Noruega se ha convertido en uno de los destinos principales y ha comenzado a aparecer en numerosas clasificaciones internacionales, entre ellas la lista de las diez mejores ciudades de Lonely Planet en 2018.
Ningún arcoíris está completo sin el verde y Oslo ha trabajado mucho para ser más verde. Todo el esfuerzo dio sus frutos en 2022, cuando fue nombrada uno de los diez destinos más sostenibles del mundo por el GDS-Index (el Índice Global de Sostenibilidad de Destinos; ¡intenta decirlo rápido diez veces!).
Pero la lista más importante en la que Oslo quiere estar es en tu lista de sitios que visitar. ¡Ven a celebrar el orgullo en Oslo y siente tú también el OsLove!
Acerca del Oslo Pass
Permite entrar de forma gratuita a varios museos, viajar gratis en el transporte público y obtener descuentos en monumentos, restaurantes y más.
«Si tuviéramos que describir el Orgullo de Oslo en solo una palabra, sería “emotivo”», comenta Anna Grúňová sonriendo.
VisitOslo y Visit Norway invitaron a Anna, además de a su pareja Klára Slivoňová y su amigo Kadir Telli, a participar en el Orgullo de Oslo, el evento LGTBIQ+ más grande de Noruega.
«Todas las personas que hemos conocido eran supersimpáticas y comprensivas. El número de gente que participa en la celebración, incluidas las miles de personas que no eran homosexuales, es increíble. ¡Hasta los bomberos, la policía y el ejército se unieron al desfile! Nos sorprendió mucho. La música era perfecta y también el ambiente. Todas las calles estaban decoradas con banderas arcoíris. Parecía que toda la ciudad se había preparado para el desfile», añade.

Amor a primera vista
El festival se celebra todos los años en junio o julio y su objetivo es contribuir a la aceptación de todos. Durante más de una semana, los derechos humanos y las cuestiones LGTBIQ+ están muy presentes a través del arte, la cultura, los debates y, por supuesto, las fiestas.
Más de 40 000 personas de todas partes del mundo se reúnen en Oslo para celebrar la diversidad y la inclusión y combatir la discriminación.
“Oslo es un lugar en el que la gente te acepta por lo que eres.”
Klára Slivoňová
Visitante
La mayoría de los noruegos tienen una actitud abierta hacia las personas LGBTIQ+. Noruega fue uno de los primeros países en aprobar leyes que protegen a las personas homosexuales de la discriminación. Además, en la actualidad se encuentra entre los diez primeros del Rainbow Map 2025 de ILGA-Europe, que analiza 49 países europeos según sus leyes y políticas en materia de igualdad.
¿Qué hicisteis en Oslo además de asistir al Orgullo?
«Conocimos la ciudad a pie, en bicicleta y en barco. Visitamos la Ópera de Oslo, que es una obra arquitectónica impresionante. Nos sumergimos en la historia de los vikingos en el Museo de barcos vikingos de Oslo, en la península de Bygdøy, y contemplamos las fascinantes esculturas del parque Vigeland en Frogner. También nos gustó mucho pasear por Damstredet, una pintoresca calle adoquinada del centro de Oslo con preciosas casas de madera», comparte Anna.

¿En qué se diferencia Oslo de otras capitales en las que habéis estado?
«Aunque Oslo parece pequeña en el mapa, sientes que es grande. Enseguida nos dimos cuenta de que la ciudad está repleta de cosas que ver y hacer. Nos enamoramos de la combinación de vida urbana y naturaleza, que se puede apreciar claramente desde varios miradores. Desde algunos lugares, se podía ver la ciudad y el fiordo en una dirección y bosques frondosos en la otra. En general, Oslo es una ciudad muy verde y hay varios parques agradables que se nota que los locales cuidan muy bien. El hecho de que apenas se ponga el sol durante el verano –solo tres o cuatro horas– te da mucho tiempo (¡y energía!) para empaparte de la ciudad al máximo», cuenta Anna entusiasmada.
¿Qué hace que Oslo sea un destino de viaje hospitalario para el colectivo LGTBIQ+?
«Oslo nos pareció una ciudad muy acogedora, un lugar donde la gente te acepta por lo que eres. Por ejemplo, nadie nos miró mal al cogernos de la mano. Al contrario, algunas personas se acercaron y nos dijeron: “Esta es vuestra celebración, pero nosotros también queremos participar”», narra Klára.

¿Qué sabores recordaréis de Oslo?
«Sin duda, el queso marrón (brunost). Es verdad que sabe a caramelo. Además de esto, disfrutamos de una gran experiencia gastronómica en Lille Herbern, un restaurante ubicado en una pequeña isla cerca del centro de la ciudad. Participamos en la preparación de la comida y todo quedó muy rico: mejillones, marisco y otros tipos de pescado fresco. Durante nuestra estancia, también bebimos un café delicioso».
¿Qué os lleváis a casa?
«Cinco bolsas grandes de regaliz (¡no me cansaré nunca!), calcetines de lana tradicionales, una sudadera para el invierno, un casco vikingo, un paquete de café en grano y, por supuesto, queso marrón», revela Anna con una risita.
¿Qué es lo que más os ha impresionado de Oslo?
«La gente, las vistas y la gran cantidad de pulmones verdes. Nos habríamos pasado todo el día en el parque Vigeland si hubiéramos tenido más tiempo. La eficiencia del transporte público hace que sea más fácil explorar la ciudad y el Oslo Pass, que también nos permitió acceder de forma gratuita a varios sitios, nos resultó muy útil. Es estupendo que se pueda usar el Oslo Pass incluso para los ferries que conectan el centro de la ciudad con las islas de los alrededores», comenta Klára.
¿Qué consejo daríais a aquellos que vienen a visitar Oslo?
«No tengáis miedo de preguntar a los locales. La gente de Oslo es muy amable y suele dar muy buenos consejos. Conseguid un mapa, comprad el Oslo Pass y organizad al menos un pícnic en un parque. Las distancias son cortas, pero hay muchísimas cosas que hacer, así que sería buena idea trazar un plan antes de ponerse a explorar», sugiere Klára.














































