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Siriyaporn «Mymint» Rithisirikrerg se mudó cuando era pequeña a un rincón remoto de Noruega. Ahora es una de las cocineras jóvenes con más éxito y talento del país, en parte gracias al gran apoyo de un equipo hotelero muy especial del lugar, que se ha comprometido a fomentar el talento local y las experiencias gastronómicas. ¡Os presentamos algunas de las especialidades más exquisitas de las Lofoten!

«Soy muy curiosa y me encanta aprender cosas nuevas, experimentar y competir», comenta Siriyaporn Rithisirikrerg, que han apodado de forma cariñosa como «Mymint».

Con solo 23 años, ya ha cosechado éxitos notables: ganó la medalla de plata en el concurso noruego Chef joven del año en 2023, otra medalla de plata en el concurso Chef nórdico verde del año y la de oro en la competición nacional Jeunes Chefs des Rôtisseurs. También formó parte del equipo noruego de cocineros sénior en las Olimpiadas Culinarias IKA de 2024, entre otros logros.

Estas hazañas serían impresionantes para cualquiera, pero para una joven inmigrante que creció en un pequeño pueblo de unas 50 o 60 casas, escondido entre montañas y con fuertes vientos del norte, son realmente extraordinarios.

«Al principio fue duro. No conocía el idioma y la oscuridad y el frío eran terribles", recuerda Mymint.

Consuelo en la cocina

Afortunadamente, encontró su zona de confort entre fogones: tanto si preparaba platos tailandeses picantes con su madre como comidas tradicionales noruegas con su abuela, a menudo con pescado fresco que pescaba su abuelo, la cocina era el santuario de Mymint.

«Siempre estaba sentada en la encimera de la cocina con la nariz metida en ollas y sartenes», se ríe.

Tras matricularse en un programa culinario en la escuela secundaria de Melbu, empezó a vender rollitos de primavera caseros a los turistas que visitaban las Lofoten durante el verano y reinvertía todas sus ganancias en nuevos utensilios de cocina. Finalmente, consiguió un puesto de aprendiz en el hotel Thon Lofoten.

El hotel es conocido por su excelente cocina, en la que se utilizan ingredientes de kilómetro cero de primera calidad. También ha recibido numerosos premios nacionales por su compromiso con la formación de talentos locales.

El paraíso del pescado

En el corazón de Svolvær, la «capital turística» de las islas Lofoten, los dos hoteles Thon se enorgullecen de ofrecer a sus huéspedes unos sabores auténticos de esta región única.

«Estamos rodeados de una región culinaria increíble, con el mar por un lado y fantásticos productores locales de alimentos por el otro lado. Damos prioridad a los ingredientes ecológicos y de origen local, y utilizamos productos de temporada en la medida de lo posible», menciona Mymint.

La experiencia skrei

Vinimos en marzo y tuvimos la suerte de presenciar la llegada del mundialmente famoso skrei, el bacalao migratorio del Atlántico, a la región de las Lofoten para desovar. Esto marca el inicio de una de las pesquerías estacionales más importantes del mundo.

«El skrei es un pescado increíblemente versátil, de carne firme y blanca debido a su larga migración. Combina estupendamente con una infinidad de platos», explica Mymint mientras sirve unas apetitosas albóndigas de carrillera de skrei, servidas en un caldo de pescado que combina sabores del norte de Noruega y Asia. Por último, termina el plato con unas flores comestibles del invernadero del hotel.

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La magia del bacalao seco

Gran parte del skrei que se captura durante la temporada se cuelga y se deja secar de forma natural en el clima húmedo y ventoso para que se convierta en stockfish o bacalao seco, tal y como se ha conservado durante más de mil años en esta región.

De hecho, se suele decir que el bacalao seco «fundó Noruega» debido a las numerosas ciudades costeras, entre ellas Bergen y Trondheim, que prosperaron gracias a sus operaciones comerciales.

Los habitantes de las Lofoten llaman de broma a este olor particular del bacalao «el olor del dinero». 

Se puede comer seco, como tentempié rico en proteínas o rehidratarlo y asarlo a la parrilla, hornearlo, hervirlo o incluso utilizarlo como ingrediente para pizza.

Mymint nos deleita con un pequeño taco de patata con una sabrosa crema de bacalao seco.

«Esto mismo se lo serví a los maestros cocineros que compitieron en el Bocuse d'Or de Trondheim en 2024», comparte.

Fotografía: Fredrik Ahlsen / Visitnorway.com

Algas sensacionales

«También me encanta cocinar con algas de alta calidad de Lofoten Seaweed. Aportan un sabor umami único», admite Mymint.

El salmón, las almejas y los moluscos son otros ingredientes clave del menú. A veces, se sirven de forma creativa en un gofre tradicional noruego (salado).

El hotel tiene dos restaurantes: el Paleo Arctic, enfocado en la alta cocina, se inspira en el Paleolítico, época en la que la gente vivía como cazadores-recolectores y pescadores.

Sin embargo, también encontrarás una cocina excelente en el restaurante moderno Brasseriet, que ofrece desde menús para compartir con sabores propios de las Lofoten hasta pescado elaborado en la parrilla española Josper o en la japonesa Robata, además de unas pizzas fantásticas. 

Un invernadero ártico

«¡Huele esto!» exclama Mymint, mostrando una selección de hierbas frescas tomadas del invernadero de la azotea del hotel.

A pesar de estar en el Ártico, el hotel se las arregla para cultivar la mayoría de sus hierbas aromáticas, sin olvidar la gran cantidad de lechugas y verduras, gracias a las largas horas de luz en verano y un poco de ayuda de iluminación LED durante los meses más oscuros del invierno. El calor sobrante de la cocina también se canaliza hacia arriba.

El cordero de las Lofoten

No solo las joyas del mar son imprescindibles cuando se visitan las Lofoten: el cordero de esta región es excepcionalmente tierno, ya que los animales vagan libremente por las montañas y pastan algas marinas saladas y hierba.

Tanto el bacalao seco elaborado con skrei de las Lofoten como el Lofotlam, el cordero local, cuentan con la protección de la Indicación Geográfica, similar a la que disfruta el champán.

«Procuramos que la mayor parte de lo que servimos proceda de productores locales, por ejemplo, verduras de la granja Myklevik de Stamsund, donde también cultivamos nuestras patatas, o quesos de fabricantes galardonados como Aaland Gård y Lofoten Gårdsysteri», explica Erik Taraldsen, el ambicioso director del hotel.

«Si queremos que la gente pueda vivir y prosperar en esta zona remota y elaborar alimentos excepcionales, debemos invertir en ellos, y ellos siempre ofrecen una calidad altísima», añade. 

Fotografía: Fredrik Ahlsen / Visitnorway.com

Vuelta a los orígenes

«Queremos inspirarnos en nuestras raíces árticas y sacar el máximo partido a los productos que exportamos desde hace más de mil años, utilizando métodos modernos e innovadores. Ahumamos, fermentamos, curamos y encurtimos distintos productos e incluso secamos nuestro propio bacalao. Además, animamos a nuestro personal a ser creativos y experimentar», afirma Stian Haugnes, jefe de cocina de los restaurantes.

Haugsnes creció en una familia de pescadores del norte y, aunque más tarde se lanzó a trabajar como cocinero, terminó volviendo a casa, a sus raíces.

«Es fundamental que apoyemos a la comunidad local o, de lo contrario, nos convertiremos en un mero telón de fondo. Yo mismo soy hijo de un pescador y de niño cortaba lenguas de bacalao en Henningsvær, como siguen haciendo muchos niños, y apenas comí carne hasta que fui adulto», explica Haugsnes, que en 2023 recibió el galardón de Jefe de cocina noruego del año por la Asociación Noruega de Cocineros.

«Ahora me enorgullece poder comprar una vaca en concreto que puedo elegir y señalar, literalmente, en un campo a las afueras de una granja local, sabiendo que el animal ha tenido una vida decente. Esto te hace desarrollar otro tipo de respeto por los alimentos que comes y, por supuesto, intentamos utilizar todas las partes del animal», añade.

Fotografía: Fredrik Ahlsen / Visitnorway.com

Creación de empleo

Fomentar oportunidades de empleo local y cultivar y formar a los talentos locales es crucial para la comunidad, especialmente en las zonas rurales, que se enfrentan a las amenazas de la despoblación y el envejecimiento de la población.

«La mano de obra aquí es muy internacional, pero también nos esforzamos por dar trabajo a locales: desde jóvenes que empiezan su primer trabajo de verano hasta otros locales con talento, como Mymint, que hacen prácticas con nosotros. Es fantástico ser testigo de su crecimiento, al igual que el de otros chefs locales que trabajan con nosotros. Nos encanta enviarlos a competir y que adquieran experiencia en otros restaurantes, y a menudo vuelven con ideas originales e innovadoras», expone Haugsnes.

Una pionera

«El equipo de Thon lo es todo para mí. Me hacen sentir segura y cómoda, y me permiten crecer y competir», comenta Mymint.

Ser una de las pocas mujeres chefs del país puede ser una fuente de motivación, pero también un reto.

«Es muy importante ser vanguardista. Es una profesión exigente y se necesita garra para formar parte del juego y competir, pero me encanta», afirma.

Cuando no está trabajando, Mymint hace senderismo en las salvajes montañas por senderos que empiezan justo detrás de la puerta de la cocina.

«La naturaleza me recarga las pilas», añade.

Reserva tu estancia en el hotel Thon Lofoten o en el hotel Thon Svolvær.

Cocina noruega

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