Bebidas tradicionales con personalidad
Gran parte de la población toma, especialmente en Navidad, dos bebidas complementarias: cerveza y aquavit.
La «cerveza de Navidad» (juleøl) es más oscura, más intensa y tiene más cuerpo que la cerveza normal. Antiguamente se esperaba que cada uno elaborara su propia cerveza y reunirse para beberla se consideraba un acto casi sagrado.
El aquavit es otra bebida que combina de maravilla con la sabrosa comida navideña. Se trata de un aguardiente de origen nórdico a base de patata que se envejece en barricas de roble y presenta un sabor picante.




































































