Y esto se aplica a todas las estaciones.
Gracias a las aguas templadas de la corriente del golfo, Noruega tiene un clima mucho más cálido y suave que otras partes del mundo con la misma latitud, como Alaska, Groenlandia o Siberia. En invierno, las zonas más frías suelen ser las del interior o las que se encuentran más al norte.
El territorio de Noruega se ubica entre los paralelos 57° y 78° latitud norte, por lo que el clima es bastante variado. Hay una gran diferencia entre el norte, el sur, el interior y la costa.
Por lo general, las zonas de costa tienen inviernos relativamente suaves y húmedos (pero con nieve en las montañas), mientras las regiones del interior tienen inviernos fríos con mucha nieve, y veranos cálidos y secos, sobre todo en el este del país. En esta zona, las temperaturas suelen rondar los 20 grados centígrados durante el verano.
En cualquier caso, ni la lluvia ni la nieve son rival para los vikingos. A los noruegos se nos da muy bien vestirnos acorde a las condiciones climatológicas y salimos a la calle incluso cuando llueve o hace viento. Sin embargo, cuando hay tormenta, preferimos redescubrir el gran mundo de los interiores y hacer un poco de innekos, lo cual viene a ser algo así como ponerse cómodo en casa.